11 septiembre 2010

Mmmmm

El foco se apagó, ya eran las 12 am, todos estaban dormidos, pero yo contraía los pensamientos e indagaba en las cuestiones que me amenazaban en la vida: Escuela, amigos, exámenes, trabajo, tristeza etc. No podía dormir, solamente dormitaba la luz de la luna; estaba muy clarita, como si la luz de una lámpara se encendiera afuera de mi habitación.
Tictac tictac… el sonido del reloj no me dejaba mas que una tremenda impaciencia y desesperación, por fin alcance el sueño y el reloj sonó, ya eran las 7 am tenia que levantarme a la misma rutina de todo. Apague el despertador, me incline hacia la ventana y era como todos los días el cielo azul, el sol resplandeciente, la gente andaba como loca, de un lado para otro. El niño del periódico ahí estaba trabajando, el señor de la pipa, que por cierto nunca la prendía solo la llevaba en su boca para aparentar un señor de la alta clase: un burgués; y yo estaba ahí, como todos los días observándolos, tenia que verlos ya que siempre me asomaba para ver si alguien me veía ahí parada. Pero no, nadie volteaba a esa casa, a esa ventana y mucho menos me verían a mi.
Ya era tarde así que me dispuse a prepárame para mi salida.

¡Buenos días Lorena! – Buenos días señora Luz, Qué tal la mañana?- no quería preguntárselo por que cada que lo hacia llegaba tarde, siempre me contaba sus penas y esas cosas
– Ay no Lorena mira que mis hijos no me entienden y blah blah, solo veía como movía sus labios sin parar, la saliva se le salía de entre los dientes y casi la escupía hacia mi, sus arrugas ya eran mas notorias y las ojeras enormes como de esas englobadas, pareciesen que tenían hay el coraje de sus hijos
– Lo siento mucho señora Luz, me temo que me tengo que ir
- Si hija ve, anda ve qué Dios te cuide! Siempre me decía lo mismo "Que dios te cuide! No le prestaba atención a su despido, por que siempre era el mismo.

El autobús estaba parado, corrí lo mas rápido que pude y lo alcancé, estaba completamente atiborrado de gente ya no cabía mas, pero tenia que subir pues ya era tarde.


Las personas inquietas y desordenadas se encimaban unas a otras para poder subir, al cabo de un rato pude subir mas allá de la puerta pero dentro del primer vagón estaba un anciano quebradizo y triste, solo me puse a lado suyo y entré en calma, pues su deleitante aroma a elegancia me tranquilizó
El aroma del restaurante en junto hizo que mi delicado olfato y gusto se impacientaran, pero no podía bajar a comer algo, tenia que llegar.

Cuando por fin llegué a la hora justa. Salude. Puse mi pequeña mochila café en la mesa. Después de 45 min nunca llego el profesor, no se presento en el día. A causa, no se por qué causa, pero no llegó.
Mmmmmmmm jejeje

2 comentarios:

  1. Todo un día!!!!! Y qué pasó luego????
    Es gracioso. Me gusta tu estilo.

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  2. Jijiji ps creo que ese día te vi, cuando ibas a las fotocopias; ya me iba…
    Jaja qué pedo con esos profes no llegan, jejeje
    Beso! ;)

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