30 noviembre 2010

La recompensa del día no seria un postre o una salida al parque de diversiones!
No.
La recompensa es mala y apesta.

21 noviembre 2010

Después de la fiesta




Y cuando todo el mundo se iba
y nos quedábamos los dos
entre vasos vacíos y ceniceros sucios,

qué hermoso era saber que estabas
ahí como un remanso,
sola conmigo al borde de la noche,
y que durabas, eras más que el tiempo,

eras la que no se iba
porque una misma almohada
y una misma tibieza
iba a llamarnos otra vez
a despertar al nuevo día,
juntos, riendo, despeinados.

Julio Cortázar

18 noviembre 2010

17 noviembre 2010

15 noviembre 2010

María Antonieta

Los periódicos, Lorena, son los libros de los pobres. – Me decía- yo tengo muchos guardados y los vuelvo a leer para que no se me olvide lo que aprendí. Y no es que no me gusten los libros Lorena, de verdad, yo sé que son muy buenos de leer… y me pongo a mirar los aparadores de las librerías… ¡Qué pastas más re-chulas tiene! ¿Y sabes? No falta que pongan algún libro abierto y entonces leo esas dos hojas por detrás del vidrio del aparador. Muy al principio como que no le entendía mucho, pero de todos modos iba mirando las palabras, porque es bueno saber cómo deben escribirse… Ahora, entre más leo, mas le voy entendiendo y por eso, siempre me doy mis vueltas para ver si ya le voltearon la hoja. Pero oiga usted, ¡qué caros son! Un día me animé a entrar y pregunté por uno que se llama María Antonieta, esa dizque reina que le cortaron la cabeza. La vi en el cine y unos que estaban detrás, dijeron que estaba mejor en el libro. Por eso entré a preguntar, primero me pusieron tamaña carota y después me dijeron que costaba veintiocho pesos. Me salí todo escurrido y me quede con las ganas, figúrate Lorena ¿De dónde voy a sacar ese dinero yo?
Los libros son cosa cara Lore, y está bien, por el mucho trabajo que ha de dar hacerlos. Por eso yo leo en los periódicos, claro, no es igual, pero algo se aprende.
Terminó de hablar y se acomodó para empujar su carrito. Ya habría la boca para vocear los raspados, cuando vio el billete de cincuenta pesos que yo le alargaba. No Lorena eso si que no.
Yo estoy dispuesta a darle $50, todo el billete es suyo quiero regalarle a María Antonieta. Con los ojos llorosos me dio las gracias y después lo vi entrar a esa librería del centro. Jamás volví a verlo.

12 noviembre 2010

05 noviembre 2010

04 noviembre 2010

01 noviembre 2010

Ayer

Ayer pasó el pasado lentamente
con su vacilación definitiva
sabiéndote infeliz y a la deriva
con tus dudas selladas en la frente

ayer pasó el pasado por el puente
y se llevó tu libertad cautiva
cambiando su silencio en carne viva
por tus leves alarmas de inocente

ayer pasó el pasado con su historia
y su deshilachada incertidumbre/
con su huella de espanto y de reproche

fue haciendo del dolor una costumbre
sembrando de fracasos tu memoria
y dejándote a solas con la noche.


Mario Benedetti